domingo, 3 de abril de 2016

Cuaderno de ruta, una herramienta en la construcción del rol docente



¿Para que incorporar el "Cuaderno de ruta" durante la  Residencia?



Para que nos acompañe en todo nuestro trayecto formativo, para tener una  herramienta habilitada por nosotros mismos, que nos inicie en el camino de las buenas practicas; para la reflexión y la revisión de nuestras acciones, favoreciendo la construcción día a día del rol docente.

Contribuye además a posicionarnos en el lugar del docente profesional, intelectual, que trabaja con el conocimiento y que puede generarlo; para quien la narrativa pedagógica, la investigación en las prácticas y la reflexión son fundamentales.

Pero también, el uso del cuaderno de ruta nos conecta con nosotros mismos y con nuestra propia biografía escolar. Registrar una experiencia,  una  situación, un recuerdo o una reflexión notable en relación a nuestra formación, nos aproxima a los conceptos de  Andrea Alliaud cuando propone que la "formación es un proceso de larga duración que comienza en nuestro paso por la escuela como alumno hasta la formación profesional y posteriormente continúa en el ejercicio". Esto se ve reflejado y cobra importancia en el cuaderno de ruta ya que, es allí donde emerge con fuerza, además del presente, nuestra autobiografía escolar.

Al  re-escribir nuestra historia como estudiantes descubrimos, que nos encontramos condicionados por supuestos, creencias, valores, modelos de enseñanza, concepciones, representaciones y saberes que  son producto de nuestro propio recorrido por el sistema educativo. Es por ello, que el cuaderno de ruta es una herramienta de la que no podemos prescindir, porque la reflexión implica una doble referencia del presente y del pasado.

Con él nos re-encontramos con nosotros mismos pero también con otros, allí soñamos, deseamos, proyectamos, nos enojamos, nos alegramos, reconocemos nuestros avances y nuestras dificultades, nos acercamos y diferenciamos de aquellos con quienes nos relacionamos, plasmamos nuestras inquietudes y seguridades, construimos nuestro propio capital cultural.

Finalmente, posibilita analizar la constitución de nuestra identidad docente, la conformación de un habitus desde los procesos de socialización e internalización de nuestros modos de ser, actuar, pensar y sentir la docencia.

NOTA: Cada cuaderno de ruta es único e irrepetible, cada uno tiene su estilo y modelo de escritura, y así también,  la posibilidad de transformarse en el camino, inventando o reinventando nuestro quehacer profesional.